4 de febrero de 1929: nace Carlos Alonso

Un día como hoy, en 1929, nació en Tunuyán (Mendoza), Carlos Alonso, una de las figuras fundamentales de las artes plásticas y visuales argentinas.

Pintor, dibujante e ilustrador, su obra se distingue por un lenguaje expresionista de fuerte carga ética y social, en el que el cuerpo humano, la violencia, la historia y la memoria ocupan un lugar central. Constituye un testimonio artístico imprescindible del siglo XX argentino.

Se formó en la Universidad Nacional de Cuyo y desarrolló desde temprano una producción intensa y personal. Su estilo, caracterizado por el dibujo vigoroso, la deformación expresiva y el uso de técnicas mixtas, dialoga con la tradición del arte europeo y latinoamericano, pero anclado en la realidad argentina. A lo largo de su trayectoria ilustró obras clave de la literatura local y universal como Don Quijote de la Mancha, Martín Fierro, El matadero y La Divina Comedia, integrando literatura y artes visuales con notable profundidad conceptual.

Entre las más relevantes se destacan sus muestras en el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Emilio Caraffa, la Casa de las Américas en La Habana y diversas galerías de Roma y Madrid, ciudades donde residió durante su exilio en los años setenta. Dentro de su amplia trayectoria, las obras Manos anónimas, El ganado y lo perdido, Los muertos, El Che y Van Gogh son especialmente recordadas.

La Biblioteca Nacional cuenta con algunos materiales que permiten conocer con mayor profundidad la obra del artista. Publicado por la Fundación Alon en 2007 bajo la dirección editorial de Alberto Giudici con la colaboración de renombrados especialistas –Elena Oliveras, Sylvia Saitta, Juan Pablo Feimann, Gabriela Francone, María Teresa Constantin y Laura Malosetti Costa, entre otros–, Carlos Alonso: ilustrador permite acercarse a su obra en general y a sus libros ilustrados. Cada capítulo de este volumen, que dio origen a una muestra posterior del Centro Cultural Recoleta, se inicia con la tapa de uno de los libros ilustrados por el artista seguido de un ensayo en el cual el lector accede a las particularidades de la relación entre texto e imágenes tal como es abordada por Alonso en ese libro y a continuación se incluyen reproducciones de las ilustraciones de Alonso en cuestión. También forman parte del acervo de la Biblioteca Nacional ejemplares de las ediciones ilustradas por Alonso de El gaucho Martín Fierro y La vuelta de Martín Fierro, de El matadero y de una cuidada edición de La divina comedia. Infierno, traducida por Jorge Aulicino y publicada en 2011 por Gog y Magog.


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